Por si no te vuelvo a ver
Saludos a todos quienes hacen su mejor esfuerzo por colaborar en la formación de personas alegres, críticas, constructivas. Cuando inician las clases con los primeros estudiantes les digo mi nombre y las formas en las me pueden nombrar, Luis, Manuel, Palacios y acentúo que si me llegan a querer mucho me pueden decir Luisito. Antes del primer parcial casi todos me dicen Luisito, algunos buscan halagarme y no me sorprende, porque sé que después del primer parcial me empiezan a cambiar el nombre. “Ese güey me reprobó”. Cuento esto porque nuestra labor está constantemente tentada por lo fútil, lo fácil, porque es oportuno, necesario, hacerse presente en las vidas de los educandos para provocar que aflore su mejor versión y eso puede llegar a ser doloroso para quienes están acostumbrados a aprobar sin esfuerzo. La docencia implica colocar piedritas para que se tropiecen y al mismo tiempo animar para que nos superen. Dentro del espacio educativo mi labor docente a veces s...