Tres deseos para el 17M

Siempre me pasa lo mismo. Llega el 17 de mayo y se vienen de golpe los rostros de casi todas las personas con quienes he tenido la fortuna de coincidir. Son unos recuerdos más memorables que otros y no siempre son gratos.

Buena parte del día voy pasando lista (mentalmente) observando las fotos del ordenador, mientras me pregunto si se acuerdan de aquellos días en que cumplieron 18. 

Es relativamente fácil reírse con las muchas  anécdotas de esos momentos en que, era igual de importante aprender así como divertirse; entrar a clases y sentir la adrenalina de volársela; entregar tarea e inventar una excusa.

Después de un rato  me asaltan los remordimientos. Una especie de culpa invade mi felicidad y llegan a la memoria los estudiantes que decidieron o fueron obligados a abandonar la escuela. ¿Por qué pasó aquello? En un sistema que premia la obediencia y a veces la repetición, hay otras juventudes que llegan a las escuelas porque son mejores espacios que sus casas. Son esos que clasificamos como flojos, desmadrosos y un largo etcétera los que tambíen tengo presentes en este día.

Deseo tres cuestiones para celebrar  un 17 de mayo; la rebeldía como principal característica, el desafío al canon docente como mejor estrategia para aprender y la crítica permanente hacia las autoridades para trascenderlas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Te juro que era un sueño

El consuelo de los chocolates.